¿Cómo se gestiona la alta presión del CO₂?
La alta presión en los sistemas de CO₂ (hasta 130 bar) permite una mayor capacidad y eficiencia. Todos los componentes – incluidos compresores, intercambiadores de calor, válvulas, tuberías y recipientes – están diseñados específicamente para soportar altas presiones.
Además, el sistema siempre incluye válvulas de alivio de presión para protegerlo en caso de fallo de alimentación eléctrica.
La alta presión se regula principalmente mediante una válvula electrónica de alta presión. En caso de fallo de la válvula, el sistema está protegido por tres medidas de seguridad secuenciales:
- Paso 1: Apagado del controlador: el controlador del sistema detecta la alta presión y apaga automáticamente los compresores.
- Paso 2: Intervención del presostato: un presostato mecánico de alta presión corta la alimentación de los compresores si el controlador falla.
- Paso 3: Descarga de la válvula de seguridad: como última barrera mecánica, la válvula de seguridad se abre y libera de forma segura el exceso de CO₂ al exterior.